viernes, 10 de diciembre de 2010

El monopoli...

...o cómo perderse entre billetes de igual tamaño. Parece una tontería pero el hecho de que todos tengan el mismo tamaño provoca que:

a)dentro de la cartera tengas un bultaco que ocupa un considerable espacio y que daría pie a pensar que tienes un gran poder adquisitivo cuando en realidad solo cuentas con 17 dólares :P
b)cuando se te caiga algún que otro billete al suelo al querer comprar un ticket de metro, te tires al suelo pensando que se te han ido dos riñones cuando no llegan ni a un mísero euro :)

Pero quitando semejante tontería: YA ESTOY EN NYC!!
Y acabo de volver de dar el primer paseo por la ciudad después de organizarme un poco con el sistema de metro que tienen aqui los señores :)

Y ha sido completito: han caido copos de nieve, he estado en el Bryant Park (lugar que me fascina, vaya usted a saber por qué :P), Rockefeller Plaza, con su árbol y su pista de patinaje donde, entre la multitud estaba el Rafa Nadal del hielo dejando a los demás en pastilla o quedando como el tonto el pueblo (opción a elegir :P), refresco en un Deli de Times Square, caminata por la 5ª AV y comida en un Deli con recuento general de pasta :)
Y más allá de los hechos insignificantes que no hacen más que remarcar que yo estoy donde hace como unos 10 años esperaba estar, me gustaría remarcar una sensación si me lo permites a esta hora de la noche:

Cuando me dirigía hacia el aeropuerto, y mientras me esforzaba porque la situación fuera lo menos dolorosa para todo el mundo (yo incluído), pedí 10 minutos de empanamiento personal para hacer justicia a la sensación de que no me voy de ningún sitio, sino que llego a otro.
Una gilipollez sin sentido dirás tú... pero para mi tiene todo el del mundo, y más después de los últimos 12 días.
Antes pensaba que irme supondría un golpe de grandiosas magnitudes en mi forma de ver las cosas, de pensar, de ser y de sentir. Hoy puedo afirmar que, no tengo la sensación de haberme ido de mi casa, ni de haberme alejado del mundo; tengo la certeza (y a su vez esperanza) de que ese mundo seguirá. Que en algún caso me tocará reconstruir algún que otro edificio desconchado, pero que, por encima de cualquier sensación negativa, reside la idea de que: estoy abriendo una puerta con la firme intención de dejar otra abierta.

Pero claro, eso poco tiene que ver con la idea de que sí es cierto que cambios en mi estoy notando... y si te preguntas si será para bien o para mal, lamento comunicarte que la ÚNICA FORMA de que lo sepamos es que vengas a verme :)

Por lo demás, estoy alucinado con esta ciudad, con la capacidad para hacerme andar sin darme cuenta del espacio recorrido, la diversidad de comportamientos y la belleza de cada rincón funcional.

Os echo de menos... aprieta pero no ahoga. Y me apoyo en la ardiente sensación de que algo me está cambiando... :)

Ya estoy aqui...

...y digo yo que con semejante título queda clara mi situación, ¿no? Pues acabo de llegar. El vuelo ha sido un tiro porque ni me he coscao, se me ha pasado volando y me ha dado para pensar en bastantes cosas que con el paso de los días me pondré a intentar dilucidar.

Un beso... o dos... o un abrazo según prefieras.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La despedida...

...que me dieron el domingo por la noche fue como te puedes imaginar. No me enteré de nada, ni me imaginaba que me iban a regalar otro recuerdo más. 
Son lo único que me preocupa: porque quiero que estéis cuando volváis... porque solo espero que sepáis que mis últimos tres años han sido vuestros por todo lo que hemos sobrellevado en todos los terrenos habidos, conocidos y algunos casi dignos de una peli de Spielberg (memorable aquel verano de rodaje casi destructivo).

Me regalaron una última noche, como la de Eduard Norton en la película de Spike Lee pero sin paliza al final. Bueno sí, paliza hubo, pero emocional porque llegué a casa sobre pasado, sin poder dormir en las 5 horas que lo intenté... y sintiendo que OBVIAMENTE tod@s sois lo mejor de mi:

Primero en el bautizo, con mis tios, mis primos (al pequeño Chema lo veré cuando ya sepa andar; a Pablo, Ale y Jesús... paso de más moñerías) y mis padres. Esos de los que me acordé al final de la noche, cuando me di cuenta de que la gente que tenía a mi alrededor eran quienes eran porque, coño, me enseñaron a reconocer a las buenas personas: y éstos son los mejores.

Joder lo que les voy a echar de menos... lo que os voy a echar de menos.


Y la tarde...
Decidí llevarme a mis primos al lugar donde me ayudan a trabajar eso del para siempre en los recuerdos y... bueno, abrir la puerta ya mereció la pena: GRACIAS... por TODO.


Se acerca...

viernes, 3 de diciembre de 2010

Aquí...

...lo tuve claro.
Allá por Abril de este año me puse mis cascos y me puse a andar desde Chinatown hasta Tudor City (un barrio frente a las Naciones Unidas) y me encontré sentado en un parquecito como éste:

La cuestión es que solo (bueno había algunos perros sacando a sus amas/os) empecé a darle vueltas al tarro pensando que no me gustaba mi vida, que no me gustaba como la había vivido ni lo que podía venirme por delante.
Se gestó entonces (cual parto pero sin sexo... y sin Virgen María) la idea de una segunda oportunidad, una en la que empezar no de 0 sino desde -10, porque la verdad es que de errores vive el mundo y, coño, me da a mi que yo vivo donde el resto.

Ayer, en un día de esos en los que las sensaciones se van de juerga y vuelven con semejante tajá que cualquiera las pone en vereda, le decía a alguien muy importante que tenía la certeza de que habrá una muerte y un nacimiento. Primero porque lo necesito; segundo porque quiero.

Pero ayer quería por encima de todas las cosas que mi gente supiera que... coño, me voy y lo único que me preocupa es que ellos sigan ahí... aunque la parte más graciosa es que no sé ni siquiera si seguiré yo. Lo que sé seguro es que, como esta persona ayer me decía, algo de mi tengo que conservar, algo que sí que valoras... y no sé si eso se quedará pero... venga ya... sé que sí, que se quedará... y volveré, sabiendo lo que hoy no sé y desconociendo lo que hoy es una certeza.


Tengo la sensación de que me voy como un niño tonto al que le tienen que enseñar a diferenciar entre chaleco y jersey (y desde aquí grito que no tengo NI PUTA IDEA de cuál es la diferencia); no prometo saber qué es uno y qué otro... no prometo mucho, solo que esta película no empieza por el final, y tiene tantos desenlaces posibles que vete tú a saber si no acabo siendo uno de los casos reales de CSI con un cuerpo en el Hudson, estrellándome en una isla desierta para descubrir que estamos todos muertos, ingresando en una división independiente del FBI que estudia casos sobrenaturales y en el que hay envuelto dos realidades o dirigiendo un casino en Las Vegas y casándome con la hija del dueño. También podría acabar escribiendo una serie sobre mi vida... o eso ya lo he hecho??

Dos cosas están claras: veo demasiadas series, y estoy expectante ante TODO.


Pero os necesitaré porque, aunque suene a gilipollez de la hora de comer: esa parte pezqueñita que algo gusta sale de vosotros por encima de cualquier cosa.


Hora de volar... de perder... de encontrar y... joder: de hacer nacer camino... No el mío, sino el de quienes estáis tan locos como para venir conmigo :D

Guess what?

"I took off my clothes and I ran to the ocean looking for somewhere to start anew"

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Y me he vuelto a levantar...

...porque la verdad es que una sonrisa hace merecer el más fuerte de los tortazos...
...porque sí...
...porque me voy en breve pero ahora me siento pegado al suelo...
...porque... no sé... yo que sé... fuuuu :P
...porque ni puta de idea de cómo ni hacia donde gira el mundo pero oye, ME ENCANTA.